RCD Mallorca: Un equipo campeón hecho a sí mismo

No cabe duda. El Juvenil A del Mallorca ha sido el equipo más regular de la Copa Salle 21, un evento que ha contado con la participación de algunos de los mejores equipos juveniles de Baleares, tanto de División de Honor como de Liga Nacional, así como con dos grandes referencias a nivel nacional, Real Madrid y FC Barcelona. El nuevo mando del técnico Carlos Muñoz, rodeado de un excelente grupo de profesionales, no ha podido empezar mejor. Por sensaciones y por rendimiento. El entrenador mallorquinista ha dado con la tecla, ha afrontado la competición con ambición, siempre buscando adelantarse al rival en el marcador, y fruto de esa actitud positiva ha sabido sacar lo mejor de una plantilla que ha gozado de minutos repartidos y de calidad.

El equipo más regular

No era fácil la tarea encomendada al actual Juvenil A mallorquinista. Tras pasar apuros el curso anterior para mantener la categoría en División de Honor, esta temporada el nuevo cuerpo técnico debía tomar varias iniciativas. Decidir con qué jugadores se quedaba y seleccionar a los elegidos que debían promocionar, procedentes tanto del Juvenil B como del San Francisco. Y aunque aún es pronto para sacar cualquier tipo de conclusión, es innegable que el Juvenil A bermellón es un equipo compensado, integrado por jugadores capaces de disputarse el puesto los unos a los otros. Sin ir más lejos, y por poner dos ejemplos, tanto Miguel Munar como Gabriel Ramis han cumplido con nota en la demarcación de lateral derecho, que ocupaba de manera habitual Dani García, actualmente de baja por lesión; clave ha sido sin duda la actuación del joven guardameta Joan Pol, a quien se le encomendó la tarea de disputarle un puesto a Marc Monedero bajo palos, pues los dos primeros porteros no estaban disponibles, Ferran Quetglas (con la Selección Sub-17) y Àlex Quevedo (de baja).

La generación del 2004

Nunca mejor dicho, la participación del equipo, del grupo, ha sido determinante para ver la mejor versión de este Mallorca, que ha demostrado en la Copa Salle 21 de lo que es capaz, tras superar a los dos máximos aspirantes al campeonato veraniego, Barça y Real Madrid, en sendas tandas de penaltis. Augura un gran futuro a este grupo, y no es un tópico. La generación del 2004 viene pisando fuerte en Son Bibiloni estos últimos años. Es posiblemente la mejor quinta que se recuerda. Marcos Plomer, Pau Mascaró o Víctor Lázaro, por citar a algunos jugadores. Ahora es el momento de los jugadores. Futbolistas que empiezan a despuntar y que darán que hablar. Algunos son incluso más jóvenes, juveniles de primer año, como Ferran Quetglas o Pablo Moya. Pero estos no parten en desventaja. Han demostrado estar preparados. Y lo más importante, Carlos Muñoz cuenta con ellos y le incomoda ponerles de inicio.

Àlvar Moreno

Director de Tribuna Sol

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